Lo que nunca se ha explicado de la Acupuntura 9.


¿Por qué el canal del intestino grueso, la rama que empieza en la derecha, termina en la izquierda y si empieza en la izquierda, termina en la derecha?

Cualquier movimiento que hagamos con las extremidades, al separarlas del tronco, perdemos el eje vertical y por tanto el equilibrio.

Al coger un objeto con la pinza entre el pulgar y el índice, y lo alejamos hacia el frente, tal como lo vamos haciendo, el esfuerzo con la cadena muscular del pulgar, canal del pulmón, disminuye y aumenta el esfuerzo en la cadena muscular del dedo índice, canal del intestino grueso.

Tal como alejamos el objeto, al ir pesando más cada vez, ya que la longitud del brazo de la palanca aumenta, nos inclinamos más hacia delante. Al mismo tiempo se contrae la musculatura lateral al ombligo, giramos el tronco, adelantamos el hombro de ese lado. La posición en que se queda el cuerpo, trata de compensar el esfuerzo realizado, y esto se consigue al ir desplazando peso hacia atrás, así compensamos la pérdida del eje vertical. Giramos la cabeza hacia el lateral opuesto y también hacia atrás.
De mantener la situación unos cuantos segundos, el peso del objeto nos obliga a contraer músculos de la cara. La última masa muscular contraída se sitúa en el labio superior, al lado de la aleta de la nariz
Si repites este ejercicio con un objeto que pese bastante, se comprueba la dirección de los músculos tal como se van contrayendo. A los pocos segundos ¡ hay que ver la cara que se te pone ! Deberías tener un espejo a mano.

O sea la explicación dada para el canal de IG es bien sencilla. Haz la prueba. Sabrás el por qué el canal del IG, comienza en lado derecho y termina en el izquierdo y viceversa.

¿Por qué existen, en las antiguas láminas chinas, tantos puntos de acupuntura prohibidos ?

El tamaño del grosor de la agujas que hutilizamos, hoy en día en las consultas de acupuntura, nada tiene que ver con las utilizadas hace unos treinta o más siglos. Eran bastante más gruesas.
En los inicios de la acupuntura se empleaban para su práctica, astillas de madera o de caña, espinas de peces, pinchas de arbustos, astillas de huesos y todo lo que podían encontrar que pudiera servir. Los tratamientos eran bastante dolorosos. Las infecciones que contraían los pacientes eran numerosas, además de las hemorragias producidas al encontrar en su penetración vasos sanguíneos importantes. Además duraban poco porque se partían con facilidad, tanto al introducirlas como al extraerlas.
Conocían la fundición del oro y de la plata, que empleaban para hacer sus joyas. Así pues, comenzaron a trabajar con estos metales. Las agujas se pudieron hacer finas, se les podía sacar punta, no se rompían y duraban toda una vida. A partir de aquí cambió la estadística. Así todo, aún eran muy gruesas, y no se podían comparar con las actuales de acero inoxidable.
Al retener la aguja de oro unos segundos enre los dedos, se calentaba enseguida. Sin embargo la aguja de plata, siempre le costaba mucho tibiarse un poco.
La tradición china aprovechó la propiedad de estos metales para, tonificar con la aguja de oro, calor,y para dispersar la aguja de plata, frío, ya que cumplía las normas del yin y del yang.
Pasaron siglos y se fueron dando cuenta, las zonas del organismo, donde aparecián más problemas cuando pinchaban en ellas. En muchos casos se producían fallecimientos
En el cuello, áreas de carótida y yugular. Zona superior y blanda de la cabeza del esternón, próxima al cayado de la aorta.
En los espacios intercostales, si llegaban a perforar la pleura, se producía neumotórax, ocasionando la muerte.
En muchos puntos situados a la altura de órganos importantes y en recorridos de cadenas ganglionares nerviosas.
En la zona inguinal, donde se sitúan los pasos de descenso sanguíneo, arteria femoral, y ascenso, vena safena.
Donde estaban estos puntos, en sus láminas y muñecos, se señalaban como puntos prohíbidos
En la actualidad, al trabajar con agujas muchísimo más finas, estos problemas es muy difícil que lleguen a producirse. Aún así, hay que tenerlo presente.
Hay ciertos puntos, sobre todo los situados a partir de los codos y de las rodillas, que para la localización de los nervios de las cadenas musculares a tratar, se encuentran a una profundidad entre tres y cuatro centímetros. En las personas con sobre peso más todavía.

Aunque cada vez, trabajemos con agujas mucho más finas, más resistentes, desechables, no se rompen, estériles, de un solo uso y bajo coste, en cada sesión utilicemos las precisas. Por utilizar más agujas de las necesarias, ni somos mejores profesionales, ni el paciente se recupera antes.
En el mercado existen herramientas para estimular puntos de acupuntura, que no llegan a provocar molestias al paciente.Tengámoslas a mano y estudiemos como hay que trabajar con ellas. Siempre encontraremos algún paciente reacio a las agujas.
Se pueden incorporar para el tratamiento en consulta, todo aquello que aparece como nuevo, lo comprovamos en nosotros, y según nos vaya, lo haremos después con los pacientes.

Acerca de Joaquín Antonio del Cerro Gabarró

Profesor de Acupuntura. Profesor de Terapias Naturales del Colegio de Enfermería de Alicante. Profesor de acupuntura y auriculoterapia del Colegio de Enfermería de Palma de Mallorca (IB). Socio de honor de ADEATA (Asociación de enfermería de Alicante en terapias alternativas).
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